Don Vito, por clemencia, ¿nos ejplica qué es eso del “Sé y Haz”?

.

Escrito está: «En el principio era la Palabra»… Aquí me detengo ya perplejo. ¿Quién me ayuda a proseguir? No puedo en manera alguna dar un valor tan elevado a la palabra; debo traducir esto de otro modo si estoy bien iluminado por el Espíritu.

–Escrito está: «En el principio era el sentido»…

Medita bien la primera línea; que tu pluma no se precipite. ¿Es el pensamiento el que todo lo obra y crea?…

Debiera estar así: «En el principio era la Fuerza»…

Pero también esta vez, en tanto que esto consigno por escrito, algo me advierte ya que no atenga a ello. El Espíritu acude en mi auxilio.

De improviso veo la solución, y escribo confiado:

«En el principio era la Acción».

..

.

Sé y Haz == Nosce Te Ipsum

.

= Hazte Con[s]ciente de tu Luz y de tu

.

***SOMBRA***.

.
Haz = Obra en consecuencia con tu Ser.

.

Hasta unoqueyomesé sacaba su Sombrita a pasear de vez en cuando:

jijijijojojojajajuju

.

  • Si en tu Ser está gasear judíos, Obra en consecuencia, pero Sé Con[s]ciente de lo que Haces y ACEPTA las consecuencias.
  • Si en tu Ser está salvar almas, Obra en consecuencia, pero Sé Con[s]ciente de lo que Haces y ACEPTA las consecuencias.

.

“Homo sum, humani nihil a me alienum puto.”

aka

“Hombre soy, nada de lo humano me es ajeno.”

.

Amen.

Así, sin tilde.

.

.
. .

Recibe un correo cada vez que publique algo nuevo.

Únete a otros 574 seguidores

. .
.

.

.

.

.

.

34 comentarios en “Don Vito, por clemencia, ¿nos ejplica qué es eso del “Sé y Haz”?

  1. Pues eso, autojustificación, es decir, más de lo mismo. Pero vamos, felicidades, la propuesta no está mal para un cripto-gnóstico. Habrá quien se deje escandilar con tanto alumbramiento, supongo. La gracia también llega a los paganos que justificaban la esclavitud con una cosa llamada “naturaleza humana”, así que tranquilo.

    Ah, y supongo que sabrás que lo del látigo (!?) era para los animales y tal, y que en ningún momento queda justificado de suyo una violencia retributiva (que es de lo que va en parte el mensaje del evangelio), pues con tanta seguridad afirmas lo que afirmas que se sobreentiende que has leído los pasajes en griego… ¿verdad?

    El problema de tirar piedras al cielo es que tarde o temprano te acaban cayendo encima.

    Y yo me pregunto con total inocencia, nesciencia y más bien poco docta ignorancia: ¿no será que en el fondo-fondo-fondo lo que te pasa-pero-que-no-te-pasa-pero-que-sí-te-pasa-pero-al-revés es que te encantaría creer, peeeero…? […piiiiin :O ] Porque hay que ver el empeño y la energía que usas en ir a la contra… 

    Me gusta

        1. En absoluto pretendo decir con tamaña cita que sólo tú tengas el corazón cerrado esta vez. Disculpa si se ha entendido así.

          Lo que sí pretendo transmitir(me)(te)(os) con letras estridentes de colores psicodélicos y memes de entretiempo querido Jasso es que no es por la Vía de la razón ni de la lógica, ni de la metafísica ni de la fenomenología ni muchísimo menos de la teología ni del griego ni del latín, ni de… ni de… ni de… que se llega a El Otro.

          NO-HA-CE-FAL-TA.

          El corazón tiene razones que la razón no entiende, Pascal y eso.

          En mi percepcionosa percepción —que puedo estar equivocado—, para estar de acuerdo con el asunto de los límites de la razón, le das demasiadas vueltas a lo sintáctico. ¡Osa saltar a lo semántico, caramba!

          Ergo, apreHendido eso, cuanto antes tiremos la Wittgensteniana escalera por la borda, antes estaremos en disposición de aliviar el sufrimiento a los demás, por acaso haber conseguido liberarnos de una miajita de nuestra propia angustia existencial con tanta mente llena paquí y pallá.

          Lo de

          Mente vacía, Corazón lleno

          no es de este señor de aquí abajo. Es de un tal Ejo Takata. Quien a su vez lo tomó prestado de… quien a su vez lo tomó prestado de… Y lo tomaron prestado porque, desde la INTUICIÓN —que no desde la encorsetada razón— que da la EXPERIENCIA DIRECTA de lo que ES, es simplemente VERDAD. Y yo lo tomo prestado de ellos porque, en apreHendido, lo he hecho mío. Y no, no de esa impenetrable “verdad” con minúsculas a la que se le dedican hordas y hordas de tomos en philpapers, sino a la VERDAD de esa que se siente naciendo de cada mitocontria hasta las mismísimas yemas de los dedos y que por I-N-E-F-A-B-L-E se resiste a ser descrita en otra cosa que no sea un acto po(i)ético.

          He aquí mi secreto, que no puede ser más simple…

          Me gusta

    1. Lo que compartes suena muy convincente. Ese es precisamente el problema: que es demasiado bonito.

      Para descartar la fenomenología bien que gustas de hablar de experiencia directa, aprehensión e intuición; será que los extremos se tocan.

      En cualquier caso no deja de ser curioso que la vara de la verdad que utilizas —lo verdadero, de lo que te fías— sea tu propia medida. Es decir, la subjetividad, tu subjetividad, es la medida de todas las cosas. Sólo vale lo que tú dices que vale, y los demás están equivocados. Muy bien para una mentalidad típicamente moderna (enhorabuena, estás haciendo lo que estos tiempos esperan de ti, por más que lo disfraces de los oropeles de lo personal, original y único— , pero el caso es que ha habido algunos en la Historia que no se han sostenido sobre su propia “experiencia directa”, sino que se han agarrado —a duras penas, eso sí— sobre el testimonio de otros. Y esa era su verdad.

      No deja de ser curioso que lo que propones sea todo un ser y hacer por cuenta propia. A mi, sinceramente, me falta del don, la invocación DE un Otro (tanto en su sentido de genitivo objetivo como subjetivo) que nos arranque de la comodidad de la plenitud de descubrir todo lo que ES. Es decir, falta lo sobre-natural. Y este es el único acceso a ese Otro (que tu puedes llamar como quieras) bíblicamente creíble: como si el acceso a este enteramente otro solo pudiera darse indirectamente por la interpelación, o mejor dicho, la acusación: “Caín, Caín ¿dónde está tu hermano?” Para el creyente, la voz de Dios brota de la sangre de Abel. Y el fundirse con el SER de la physis, si eso, ya se dará por añadidura, una vez se encuentre uno sujeto a un juicio. Evidentemente que esta palabra te chirría: es exactamente lo que esta época espera de ti, que te chirríe esa palabra, insisto.

      “¿Ves el humo? Ahí está tu mamá”, le decía un oficial de la SS a un niño en Auschwitz. ¿De verdad se le puede soltar eso del “respira.acepta.ama a ese niño”? ¿De verdad que su madre no es más que una brizna en una melodía de Dylan? Eres totalmente libre de creer que sí. Para tí, entonces, la cosa está en volver al placer de la placenta. Loada sea tal inmersión. Para otros sólo queda la escisión, porque por más que te pongas a contemplar al Dios de las florecillas resurge una y otra vez la voz de los sin Dios en el trasfondo de tu conciencia.

      ¿Entiendes que reconocer la irrupción del enteramente Otro es romper con todo “ying-yang”, equilibrio cósmico o ataraxia estoica? ¿De verdad que no DEBE haber una Resurrección de los Muertos para esa madre y ese niño; tendrías el valor de decírselo a la cara? ¿Te das cuenta de que no se trata de una explicación filosófica de sabios sino de un imperativo?

      No se puede hacer teología sin entender las historias que hay detrás de ella. Para ti es evidente que la teología sobra, para otros es casi un insultante deber recibirla “de rodillas” por las víctimas de la Historia.

      Me gusta

    1. Sinceramente me parece aberrante el cripto-hegelianismo-vendantín de Wilber y esta tendencia que comparte con ciertos filósofos de dejarlo todo bien sistematizado y “en su lugar”. Prefiero, para serte sincero, que las realidades me sobrepasen y dejarme sorprender por ellas en virtud de ese prius que aprehendemos en todo lo real en tanto que real.

      Habiendo dicho eso, me quedo sinceramente con el Quirón de Jung que con el Centauro de Wilber. El método de Jung, según mi muy ignorante juicio, pues no soy perito en estas materias, le da mil vueltas al “sistema” de Wilber. Primero porque es más aplicable en nuestro casero y prosaico día a día, y segundo porque Jung, me arriesgo a decir, sufrió más, o al menos se sumergió empáticamente más en ese arquetipo del “sanador herido”, o por trasladarlo en cristiano, del pecador redimido (sin insinuar que hablemos de realidades iguales, tan sólo equivalentes en sus respectivos ámbitos). La empatía es un escalón para acercarnos a la Cruz, pero no es el “último” paso. Tercero, porque el Centauro de Wilber adolece gnoselógicamente de idealismo y a mi me parece, a riesgo de equivocarme y dejando abierta la cuestión (pues insisto que no soy perito), que para cualquiera versado en Gustavo Bueno, en Zubiri o en ciertas filosofías de la praxis le será deliciosamente sencillo triturar su escondido aperspectivismo kantiano y el resabio de ego trascendental de Husserl… Behold! The Atman fiasco!

      Ahora bien, para no escurrirme de tu pregunta, si eres más específico estaré encantado de responderte.

      Me gusta

  2. Bueno, es un poco más simple. Wilber ha superado a Jung en muchos aspectos aunque es sólo mi opinión basada en el estudio, no obstante es opinión y no vengo a discutirla. Lo que me sorrende es el humano mítico en el siglo XXI. Me da igual que lo llames Quirón, centauro o mengano, holones son y holones serán, es decir, totalidades/partes lo diga Agamenón o su porquero. Lo cierto es que el humano mítico está ya superado hace tiempo, sin embargo en tus argumentos andan creencias míticas constantemente, mi pregunta es si crees haber superado al humano mítico y si es que sí por qué. Excusatio non petita accusatio manifesta, me gusta leerte hasta que interviene la mítica y la creencia, me sorprende enormemente en semejante estudiante la mítica, de ahí la pregunta.

    Me gusta

    1. Bueno, tal vez en parte se deba a que arrancas desde varios presupuestos (= mythos) propios de un moderno. Entre ellos 1) el no saber diferencias entre fe y creencia y entre fe y religión, que no comparten una relación de identidad; y 2) el obviar que la condición de posibilidad que te permite criticar “lo mítico” ha sido precisamente una mentalidad sostenida y configurada por la sospecha judía a la religión y por el mono-teísmo aristotélico. Lo curioso es que al obviar esto pasa lo que han dicho tantos sociólogos, que a menos fe más superstición,y de ahí la pasión por lo “esotérico” cual corriente de fuga, esoterismo que curiosamente funciona con la lógica del quid pro quo, esto es, la lógica propia de “la mítica”, como tú la llamas. ¿Paradójico, cuanto menos, no? Aunque irónicamente no todos los patafísicos piensan como tú…

      Aún así, no olvides que el mito de suyo es una forma de lenguaje tan válido para hacernos cargo de de determinadas realidades como tantos otros, independientemente de lo que se articule con los mitologemas —fe, creencias, cosmovisiones, sistemas de referentes, etc.—. Lo mítico, de hecho, tiene su propio logos o razón de ser.

      Me gusta

  3. Hombre a mi lo mítico me parece no sólo falso que es evidente, también quizá fruto como dices de ser hijo de la modernidad, antiguo y fuera de cualquier intento de razón por lo que sólo sirve para quitarse el miedo de ser humano perecedero.

    Eso de a menos fe más superstición está mal formulado, a más fe más superstición puesto que la fe parte únicamente del absurdo, no tengo que decirte quién lo dijo porque lo sabes. El que sabe no necesita fe. Teresa de Ávila describe en sus moradas algo que nada tiene que ver con el mito, es pura práctica, en poco diferente a lo descrito por budistas por ejemplo. ¿Ves a algún cristiano seguir ese camino como sí lo hacen los budistas que siguen describiendo situaciones similares en meditación?, para qué debe ser si ya está la fe.

    El mito cristiano en sí tiene poco de novedoso salvo una cosa, ese mecanismo de pobreza llamado los últimos serán los primeros. El resto es sólo copia de mitos previos, no iremos a creer a pies juntillas toda la ristra de paparruchas habituales de los cristos precristianos sobre vírgenes, cuevas, milagros y muertes resucitadas. Por tanto del mito cristiano lo único realmente discutible es el sermón de la montaña y su idea maligna del pobrismo de espíritu y material. No tengo que decirte que esta idea y su puesta en práctica es la catástrofe mayor de la humanidad.

    Son varias cosas las que permiten criticar lo mítico, la más importante la evolución tanto de pensamiento como científica, por tanto inclinarse por desmitificaciones judías y aristotélicas no parece ajustarse mucho a realidad.

    El mito es lenguaje válido para un holón humano en un estado casi embrionario, el adulto debe integrar y superar el mito como es lógico. Humanos anteriores a nosotros no pudieron integrar por carencias evolutivas tanto interiores como exteriores, ya sean culturales o sociales. Es nuestra obligación avanzar, sólo servimos para generar conciencia en un Kosmos que es únicamente emergencia creativa, limitarse literalizando mitos no parece demasiado alineado con el movimiento universal en mi opinión.

    Me gusta

  4. Sí claro, he visto hasta el dedo incorrupto de Santa Teresa, tan incorrupto como Rajoy tan lejos como me concierne. Mis tiros van por la práctica contemplativa, por si la aclaración es útil, no por las prácticas ascéticas.

    Me gusta

    1. ¿Y entonces, qué crees que leen y estudian las carmelitas? ¿El Marca? Evidentemente que practican lo que Teresa de Jesús enseñó, no sólo en sus Moradas, sino en todo su corpus. Es tan absurdo como pensar en un jesuita que no hiciera los Ejercicios Espirituales o en un benedictino que no siguiera la Regla de San Benito.

      Me gustaría saber, de hecho, en que con-texto lees las Moradas, pues, como sabrás, un texto sacado de su contexto es un pretexto. Y como sabemos Santa Teresa escribió las Moradas en la Iglesia y para la Iglesia, no para los budistas, que también pueden, huelga decirlo, beneficiarse (aunque sea superficialmente) de ellas.

      Lo que es curioso es que presupones que el cristianismo ha de ser examinado desde la práctica contemplativa budista, como si esta, por algún motivo, tuviera mayor validez epistemológica y “espiritual”, y como si ambas fueran homologables. Te equivocas de lleno cuando piensas que la propuesta de Teresa es una mera ortopraxis, pues implica una previa ortodoxia. Desmuestras con esto no haberla leído como ella quería. No tiene ningún sentido morir en vida, que es lo realmente enseña Teresa, si no hay una visión escatológica tras esta entrega radical. Este presupuesto del que partes es muy gordo y a mi juicio muy difícil de justificar. Ahí, creo, está uno de los problema, considerar la fe cristiana, la fe de Cristo, como una opción más en el mercado de las religiones. Esto puede ser cierto para el antropólogo, pero no para el creyente.

      Antes de darte una respuesta más completa: entendida tu crítica me gustaría conocer tu propuesta en respuesta a esa “fe mítica” que deseas que desaparezca. Me valen con unas pinceladas, aunque, evidentemente, tu propuesta ha de ser mejor que lo que intenta derruir.

      Me gusta

  5. Teresa habla de un dios interior, tú y el resto de cristianos de los que hablaba en el anterior mensaje, de uno exterior, no se parecen en nada.

    Teresa habla del Dios de Jesús, y no de un gnosticismo interior. Tal es la fe que profesa el pueblo creyente, incluída Santa Teresa.

    Para la Santa de Ávila, siempre se han de “mantener los pies en la tierra”. La meditación nunca se hace abandonando la humanidad de Cristo, nunca, incluso en las alturas más “sublimes” de la contemplación. Taladra una y otra vez esta doctora en centrarse en la humanidad de Cristo. ¿Y qué criterio utiliza para validar la meditación y la oración Teresa? Precisamente el Cristo Jesús de los Evangelios transmitido en la Iglesia, aquí es donde tu tesis hace aguas, pues la referencia y anclaje que impide que  los fuegos artificiales y las chispitas interiores la tan ansiadas por los gnósticos le hagan a uno descarrilar es precisamente la referencia a Jesús, el Cristo.

    Es evidente que con humanidad de Cristo no hablamos de las proteínas de Jesús, sino del Resucitado que se halla y haya, en tanto que sujeto, meta-temporalmente en el nosotros de la Iglesia. Esto es de fe, no de gnosis. Y no puede serlo de otra manera.

    El contexto cultural es tan importante para la interpetación como el social, por eso una experiencia similar es definida en términos diferentes según el contexto, en sí todos coinciden en que la experiencia es inexplicable y tanto en el budismo (es un ejemplo, que ni soy budista ni pretendo examinar el cristianismo desde un punto de vista budista, señalo similitudes en la práctica y no se te olvide que la palabra meditación aparece varias veces en ese texto que dices que sabes cómo leerlo y yo no) como en la mística cristiana se habla metafóricamente del lugar que no tiene puerta.

    La meditación cristiana, en líneas generales, no es la meditación budista. Que históricamente haya puntos de encuentro entre diferentes métodos de diferentes tipos de meditación, evidente. La diferencia esencial está en que un método, el budista, consiste en religación a una praxis ascética “x” que produce una serie de resultados “y”, esto es la lógica meritoria del quid pro quo; el otro en fe, esto es, justificación inmerecida, es decir: que la víctima que estás crucificando te perdona. Y tu salvación o condenación dependerá de la respuesta que le des a ese desgraciado que ignoras al cerrar los ojos y enchufar los dedos a la Gran Matriz Cósmica.

    No es lo mismo meditar para saciar tu sed de trascendencia, algo que cualquier poeta seguramente sepa hacer casi que espontáneamente mejor que un meditador occidental, que un Otro irrumpa en tu historia. 

    Entreme donde no supe y quedeme no sabiendo toda ciencia trascendiendo. Eso es consecuencia de una práctica que ningún cristiano actual entiende pero que curiosamente sí entienden no sólo los budistas.

    ¿Y tú qué sabes si ni si quiera eres cristiano? ¿De dónde sacas tamaña falacia?

    Por supuesto que la fe cristiana en Cristo y en cualquier mesías es puro mercadeo hombre, obviamente el creyente lo obvia por propio interés, la contradicción es psicótica si no.

    ¿Porque tal vez lo contrario no ocurra, no? Tenemos que presuponer tu total objetividad y neutralidad en los juicios de valor que haces, ¿verdad? Claro que sí…

    Y cierto es que no trato de proponer nada ni de ofrecerte nada más convincente que lo que tengas a bien creer,

    Claro que no lo tienes, porque es muy fácil derruirlo todo, pero no tan fácil construir y sembrar bien. Y cuéntame, anda, ¿por qué debería uno ahincarse a lo que tenga a bien creer?

    desde mi punto de vista esto de la mítica sólo necesita un poco de razón y algo de estudio pero veo que no es así en tu caso y me sorprende.

    Precisamente son la razón y el estudio los que han hecho que ninguna de las típicas críticas decimonónicas que haces que cualquier estudiantucho de segundo de Teología sabría responder, me persuadan de la validez y verdad de la fe que he recibido —como el equiparar la tan trillada y repetida ad nauseam reflexión de que la revelación veterotestametaria es mítica, cuando es precisamente todo lo contrario, al arrancar no desde el típico origen “in illo tempore”, sino de un padre de la fe, Abrahán, independientemente de la naturaleza de estas revelaciones teofánicas—.

    Y que sepas, por cierto, que para mi es un orgullo que te escandalice y repugne la fe que profeso. Esta es precisamente la idea, y es lo que debe producir el anuncio del Evangelio: locura y escándalo, pues, “los judíos piden señales y los griegos buscan saber, nosotros predicamos un Cristo crucificado, escándalo para los judíos, locura para los paganos, en cambio para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Mesías que es portento de Dios y sabiduría de Dios: porque la locura de Dios es más sabia que los hombres y la debilidad de Dios más potente que los hombres” (1 Cor 22).

    Sí, y esta locura para el ateo y escándalo para el religioso no va tanto en la línea del credo quia absurdum de Tertuliano, sino no a afirmar que lo SAGRADO, el centro de todo lo creado, es ÉL.

    El mito cristiano es particularmente patético y hay que buscar el origen del pensamiento entre los esenios. En sí se condensa en que los últimos serán los primeros. Este disparate ha sido la mayor lacra de la humanidad sin comparación.

    Sí, tan sólo hay que ver uno de sus poco frutos… 

    La demonización del comerciante, en palabras de Escohotado, es el “gran” aporte del cristianismo y fue lo que oscureció Europa hasta aproximadamente el Renacimiento.

    Claro que sí. ¿Qué tal —puestos a ser honestos— a sentar también cátedra sobre las “humanidades” de los amigos del comercio? Es un divertido ejercicio intelectual que puedes hacer este finde.

    Podría comprender que alguien esté de acuerdo con esta idea, el problema es que con todo esto llegó la literalización del mito porque el estadio en el que se encontraba el humano era mítico al 100% y hubo que cargarlo del simbolismo perenne, por tanto debía Jesús nacer en una cueva de madre virgen, hacer milagros, resucitar muertos, instaurar una eucaristía, morir y resucitar al tercer día… nada nuevo bajo el sol.

    Una cosa es articular un mensaje con mitologemas, otra que ese mensaje sea de suyo mítico. Si se ha meditado el prólogo de Juan, se descubre fácilmente que el lenguaje mítico tiene un interlocutor, esto es, un contra quién, pagano en este caso, contra quien se utiliza el mito para postular algo que jamás el mito podría afirmar: el anti-mito por excelencia. Todo texto depende siempre de su con-texto. Hermenéutica básica.

    Y no es de extrañar que haya sido el occidente cristiano quien haya desrrollado críticas tan afiladas contra la religión y propuestas seculares, como lo son la filosofía escatológica marxista, el anarquismo, el socialismo, el feminismo o la ecología. Qué curioso que esto no se haya dado en el Tibet. Estarían demasiado ocupados sumergidos en el océano maternal… ¡Ah, pero si tampoco han desarrollado ciencia como tal! Seguro que el Logos introducido por Agustín y el sustancialismo griego nada tienen que ver con esto.

    En un mundo mítico es totalmente entendible la literalización, no cabe otra alternativa en el estadio evolutivo de la mente de la época, sin embargo desde el Renacimiento hasta hoy disponemos de otra cosa que hemos llamado razón. Por tanto en el siglo XXI ya no caben vírgenes, paseos sobre las aguas ni conversiones de agua en vino, y el cristiano sigue argumentando Biblia en mano.

    Porque no son discursos incompatibles. Puede leerse la biblia con categorías religiosas, y puede leerse con categorías seculares. La fe no se funda en lo que admite una ulterior explicación religiosa o científica.

    El mito es la una articulación y explicación del mundo mediante una riquísima pluralidad de lenguajes. Y es curioso que haya antropólogos que afirmen que las sociedades tribales, con su explicaicón mítica de la realidades (personales, éticas, legales, sociales…) no tengan enfermedades mentales ni problemas de identidad. Tendrán otras muchas cosas, pero eso desde luego que no. Y es que.. “como todo el mundo sabe”, el progreso es lineal, ¿no? ¿No…?

    Las ciencias serían, por cierto, mitos con notación canónica y matemática. Aunque no siempre, claro: la ciencia ha heredado parte del lenguaje de las antiguas cosmogonías, fíjate cómo se habla a menudo de la “edad del universo”, del “cuerpo de los astros”, de la “muerte de las estrellas” o de la “evolución del cosmos”, ¿hiper-científico, eh?

    Es evidente que ya no hay que creer porque sea absurdo, desde la separación del gran tres, Belleza, Bondad y Verdad (o lo que es lo mismo, el yo, el nosotros y el ello) se trata de saber. Seguro que sabes de Giordano Bruno, año 1600, no te quiero recordar cómo acabó de chamuscao después del latigazo que metió a la Iglesia afirmando un universo infinito. Eso ha sido la Iglesia siempre, negación de realidad sometida a creencia. En el siglo XXI es troglodita.

    Pero las llamas no sirvieron para quitar el panteísmo ni de las Misas de algunos curas ni de propuestas evolucionistas como la tuya. ¿Quieres que te ilustre los frutos de ese “evolucionismo cósmico” del que tanto hablas?

    Un ejemplo de fe quizá demasiado sencillo, ¿por qué hay dudas con el lienzo de Turín, trapos de la Verónica o maderos de cruces?, sería facilísimo saber pero no interesa, sólo faltaba permitirse la duda. Aquí es donde aparece la fe.

    Eso es precisamente lo que no es fe, sino creencia. De ser fe, tales afirmaciones que haces serían de contenido dogmático, y no lo son. ¿Ves como andas un poco perdidillo?

     Curioso es que la mística cristiana y el zen hablen los dos literalmente de un lugar al que no se accede por una puerta. Hay un librito cojonudo que se llama La nube del no saber, mística cristiana que seguro también conoces, es un manual de meditación acojonante bajo el punto de vista interpretativo de un señor desconocido del siglo XIV, ¿cómo crees que lo hubiera descrito si hubiera nacido en la India?

    Eso no implica que budismo y cristianismo conduzcan al mismo sitio, esto es, que todos los ríos acaben en el mismo océano. Tampoco significa que sean de suyo contradictorios. Uno puede ser fenomenólogo y ateo, o tomista y marxista, ¿me explico?

    Tu explicación e interpretación del libro, variarían, evidentemente, de si te han anunciado o no el Evangelio.

    La nube del no saber es el clásico manual de estilo apofático y verticalista dentro de una forma mentis claramente sajona-germánica que ha abierto tantos agujeros en la Iglesia para inflitraciones, efectivamente, gnósticas. No sería de extrañar que te encante gente también del estilo de Eckhart o Miguel de Molino, esto es, espiritualidades de ojos cerrados. Por eso nunca citas las místicas catafáticas de Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Francisco de Sales o  de Teresa de Liseaux etc., porque te sacan de ese apofatismo en el que tan agustito pareces instalado.

    Deberías saber que el mismo autor de La nube del no saber corrigió ulteriormente alguna de sus posturas en ese libro, no porque su vaciamiento fuera una operación meramente mental (jnana), sino por ser demasiado autocentrado y olvidaba el amor a los hermanos, especialmente a los ÚLTIMOS, esos que tú, mi queridísimo aunque confundisímo prójimo y hermano,  pareces no tener en cuenta. Citando, por ejemplo, al mismísimo H. le Saux, comentando su experiencia del advaita, escribe :

    “¿de qué me sirve decir ‘Uno’ con el pensamiento si digo
    ‘dos’ con mi vida. No decir ‘dos’ con la vida, eso es el amor”, cfr. La montée au fond
    du coeur, p. 329

     

    Me gusta

    1. Y tu salvación o condenación dependerá de la respuesta que le des a ese desgraciado que ignoras al cerrar los ojos y enchufar los dedos a la Gran Matriz Cósmica.

      Eso. Con un par, Compasión por Decreto Ley y el que no… ¡a la hoguera con Shaitán!

      Niegas la mayor: que ese desgraciado y la mamá del niño de Auschwitz lo son porque Dios así lo quiso.

      Y que las circunvoluciones cerebrales del psicópata incapaz de sentir Compasión también las creó Dios.

      MINDFUCK!

      Me gusta

  6. Eso es lo que tú pareces querer, escandalizarme. Pobre mío lo que me das es pena. Biblias, evangelios, revelaciones… y el perdido soy yo. Pues nada voy a ver si me encuentro que creo que hace un rato me subí a un árbol.

    Me gusta

  7. Ya me he encontrao, no estaba en el árbol, había bajao a buscar setas. Pero fíjate que aun no me has explicao nada del meollo inicial: literalización de mitos en el siglo XXI. De esto poco que decir ¿eh?, hablas de Abraham, ese revelao que por oir voces por poco mata a su hijo. O de Caín, el que según sale de donde sólo vivían sus padres y su hermano se encuentra esto lleno de gente. Y de Jesús y sus poderes de superhéroe que me dices, tampoco nada de la repetición del mito previo al cristianismo. Y qué decir de la fe para obtener resultados, oir a un cristiano decir a una madre ten fe cuando se está muriendo su hijo es no ya ignorante sino maligno. Ahí tienes el ejemplo de esa hija del diablo canonizada como madre Teresa que se ocupó de evitar cualquier paliativo a los moribundos de su mortuorio con el argumento de que sufrir es bueno. Si lo que crees es cierto esa mala bicha estárá toda la eternidad en una caldera sufriendo uno por uno y en bucle todos los dolores que no evitó.

    Afortunadamente hace mucho que no hay que superponer la fe a la razón. Al milongario cristiano le quedan dos telediarios.

    Me gusta

    1. Y qué decir de la fe para obtener resultados…

      Estaría bien saber dónde pone esto en los evangelios…

      Pero fíjate que aun no me has explicao nada del meollo inicial: literalización de mitos en el siglo XXI. De esto poco que decir ¿eh?, hablas de Abraham, ese revelao que por oir voces por poco mata a su hijo.

      ¿Y exactamente a qué quieres que te responda sobre esa “literalizaición del mito”?

      Sin duda el cristianismo actual ha de recuperar sus señas de identidad de alguna manera. Y este comprenderse a sí mismo ha de ir, como ocurrió su misma génesis, contra la vía religiosa del acceso a Dios. Pues  nadie negará que, al menos en Europa, la búsqueda de respuestas a  las cuestiones últimas se realiza hoy día sin apelación ninguna al cristianismo.

      No es tanto que los hombres de hoy pasen de las cosas últimas, aunque par amuchos ciertamente lo último sea pillarse el último Golf, sino que el recurso cristiano parece más cercano al mito que a la verdad de las cosas. Vamos, pólvora mojada.

      Que si Jesús es Dios, que si la resurrección de los muertos, que si el Juicio Final… para la mayoría europea esto es ya intragable.  Pero quien aún sea capaz de comprender —y aquí está la cuestión, los capaces de la fe— al menos qué hay detrás del más radical kerigma cristiano, probablemente caerá en la cuenta de que tiene más de anti-mito que de superstición.

      Pues afirmar que Dios depende del fiat del hombre al sacrificio de Dios nos instala en la situación de quien pende de un hilo.

      Y esta solución no pasa, ni mucho menos, por homologar la kenosis con el vaciar la mente.

      Ello porque, tal vez en el fondo, quizá la cuestión sea si el mal es simplemente un error (avidya) o, por el contrario, una realidad que anida en el corazón de los hombres….

      O bien la voluntad de destrucción es una mera reacción controlable por medio de la iluminación, o bien la raíz del mal exige una redención, un perdón.

      Lo fácil, sin duda, es irse por lo primero. Es decir, la solución para el miedoso. Pero la tranquilidad nunca fue criterio de validez para quien se pregunta si acaso todo pasa por el desapego. Un estoico en el infierno de Holodomor no pareciera ser alguien capaz de pronunciar la última palabra. El cristianismo se equivoca cuando intenta verse como un modo más de acerarse al misterio de Dios… Y ello porque el Dios que se revela como crucificado —el Dios que tiene pendiente su quién hasta la identificación con aquél que muere como un sin Dios— no pareciera ni por asomo un Dios al que podamos acercarnos como quien escala la cima de alguna montaña sagrada o se sumerge en las profundidades del océano.

      La cuestión está en que alguien satisfecho, alguien integrado y pleno, no pareciera capaz de soportar la fe de un Dios en falta. Es decir, que lo que afirmas sólo pueden afirmarlo, en definitiva, los agraciados.

      Afortunadamente hace mucho que no hay que superponer la fe a la razón. Al milongario cristiano le quedan dos telediarios.

      No somos nosotros quienes tenemos la última palabra. Ahora bien, esta misma reflexión lleva haciéndose ya tres siglos, por obviar los primeros siglos del cristianismo, y ya ves, la Iglesia de Cristo ha perdurado, contra las demás contingencias institucionales, ideológicas y filosóficas, dos mil años.  

      Habrá que ver si Wilber y la Ilustración duran eso. Pues cualquiera que haya leído un poco de historia no puede más que darle la razón a Ciorán: “no hay obra que no se vuelva contra su autor: el poema aplastará al poeta, el sistema al filósofo, el acontecimiento al hombre de acción”.

      Me gusta

  8. yo creo que el catolicismo, sin ser versado en su teología, es solo una rama religiosa dirigida y entendida al menos actualmente hacia el ensimismamiento de adoración externo, al objeto deificado, en figuras, ideas o emociones de lo inefable, que es una forma más lenta y engorrosa del alcanzar un estado y calidad interiores de profunda conciencia interior, a mi modo de ver, y sin entrar en tantas complejidades etimologicas y gramáticas; que en las ramas misticas y esotéricas cristianas, judias o islámicas. Estas buscan el “controlar o domar” el propio amor interno armonizandolo con la propia esencia y tipologia de energias de cada uno y con lo que nos ofrezca la realidad, como en las prácticas del 4 camino, sufismo, etc.
    En cuanto a los dilemas morales y los karmas de los actos, diré, que una vez se nace se ha de estar preparado para cualquier horror o acontecimiento que detrimente este vehículo físico, del que somos testigos. Buscar las razones, sinrazones, o aplicación de penitencias apropiadas de sobrenaturalidad que sean balanceadoras de una perfecta justicia subjetivista, es sinceramente algo que me resulta imposible de comprender

    Me gusta

  9. ¿Qué demente diseña frontispicio
    donde atrincherar a un infame egregio
    que en tocar zambomba ve sacrilegio
    y exige para un dios su sacrificio?

    Ven hijo mío, ¿has pecao de vicio?
    ¿Antes durante o después del colegio?
    Suerte la tuya que este sortilegio
    después de paja rompe maleficio.

    Vislumbra tu magia, te lanza un hechizo,
    agita sus manos, es todo enfermizo
    y en vampiro pretende transformarte,
    pues te ofrece un ritual en sintonía
    con todo manual de brujería:
    beber sangre de dios sin añusgarte.

    Qué dislate de siglo, qué ironía
    que no sea la razón el estandarte.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s