Pentalogía “Nosce-Te-Ipsumismo Esoterrorista”: 3 – La Sombra Procón: ¿Qué es “Encontrar a Los Otros”? Fuck you Ramana Maharshi! y ¡Que te follen Timothy Leary!

 

 

Admítelo. No eres como ellos.

No estás ni siquiera cerca.

Puede que ocasionalmente te vistas como uno de ellos, veas los mismos programas de televisión sin cerebro como ellos y a veces tal vez incluso comas la misma comida rápida.

Pero parece que cuanto más tratas de encajar más te sientes como un extraño. Observando a la “gente normal” a medida que avanzan sus existencias automáticas.

Pero cada vez que dices palabras claves como “tenga un buen día” o “El tiempo está feo hoy, ¿eh?”, anhelas en tu interior decir cosas prohibidas como “Dime algo que te haga llorar” o “¿para qué crees que sirve el deja-vu?”.

Admítelo… incluso quieres hablar con esa chica en el ascensor.

¿Y si esa chica en el ascensor esta pensando lo mismo? ¿Quién sabe qué puedes aprender al tomar la decisión de conversar con un extraño?

Todos llevamos una pieza del puzzle.

Nadie viene a tu vida por mera coincidencia.

Confía en tus instintos.

Haz lo inesperado.

Encuentra a los otros.

Timothy Leary

.

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Así que un buen día te levantas por la mañana. Y decides tomarte 30 gramitos frescos de hongos Copelandia Cyanenscens en el desayuno. O dos micropuntos. O te pones a meditar sin parar durante 7 días seguidos. O a hacer la postura yóguico-kundalinesca de la Grulla Coja mientras respiras Anuloma-Viloma-style durante 5 horitas non-stop hasta que entres en órbita. O te vas a París a acariciarle la chepa a jodorouski. Y pasan 6 meses. Y si no lo has conseguido en 6 meses, lo vuelves intentar una y otra vez. Y más honguitos, y más micropuntitos y más meditaciones y más Grullas Cojas y más jodorouskis. Y, llega un buen día en el que POR FIN, reflexionas sobre la experiencia vivida. Y finalmente te dices: “joder, ¡me he Iluminado!” Y lo siguiente que te sale es: “¡voy a contárselo A TODO EL MUNDO!”

Y JUSTITO ahí es cuando YA la has cagado: en cuanto crees haber llegado a NADA DE NADA.

Porque no tienes NI IDEA del gigantesco follón de proporciones épicas en el que te acabas de meter tú solit@, acompañado del MACRO-MOJÓN-PROCÓN que te va a tocar comerte con toda la guarnición incluida.


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Quizás te abras un blog. Quizás hasta te dé por escribir un post sobre la Filosofía en Matrix, qué es, qué significa, cómo fockeársela que alcance las 100.000 visitas y el ego se te ponga a 1.000 y tal. Quizás hasta, poquito a poquito, mojoncito a mojoncito, comiences a Encontrar a Los Otros.

Y entonces seguirás sin haber entendido NADA DE NADA. De hecho, estarás a mil millones de kilómetros de entender NADA DE NADA.

Encontrar a Los Otros: ¿y quiénes son Los Otros? Como dicen Leary, los “anormales”, los “outsiders”, los “despiertos”, esos a los que nadie entiende, los que son como , el especialito, el rarito, el iluminadito, ¿qué bonito, verdad?

¡Los Otros, los DIFERENTES, los IMPORTANTES, los

ILUMINADITOSdePitifuá!

Que te follen Timothy Leary: no, tampoco va de eso.

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Veréis. Os voy a contar una bonita historia.

Resulta que este blog lo lee mi querida hermanita, a quien adoro.

Pues resulta que se resulta que ella no sabe quién es para mí en estos momentos mi modelo a seguir en la vida. Y espero que esa persona no lea esto nunca.

Se trata del tío menos Proconsciencia que os podáis echar a la cabeza.

Un tío al que no le interesa ni lo más mínimo esto del “crecimiento personal” ni muchísimo menos la “Iluminación S.A.”. Un tío que ni ha leído a jodorouski ni se ha metido viajes de otra cosa que no sean sus buenas hamburguesas de sangrante ternera del McDonalds con patatas fritas chorreantes de aceite y hasta arriba de ketchup y mayonesa —que, para horror de los Iluminadísimos Veganos Comeflores (haciendo amigos) que me lean, le encantan— ni nada de nada.

Se trata del tío más genuinamente humilde que yo he conocido jamás.

Y ahí lo tengo, al lado mío cada día: es mi cuñado.

Nuestra relación no es la típica de dos cuñados que se cuentan sus cuñadiancias. De vez en cuando compartimos algún café, pero sin presión. Él vive, me deja vivir y yo le dejo vivir. Lo que él no sabe es que yo le observo muy de cerca. Entre otras muchísimas cosas que observo de él, me encanta cuando le veo perder los nervios con mis dos sobrinas. ¿Por qué? Muy sencillo: dentro de su perfección, le encuentro falible. Y está bien como está, claro. Es, por cierto, un padrazo como pocos he visto.

Ya quisiera yo ser una centésima parte de lo genuinamente GENEROSO que es mi cuñado.

Un tío que siempre está ahí cuando le necesitas. De forma callada, sin hacer ruido. Sin buscar recompensas de ningún tipo.  Y que JAMÁS de los jamases se da importancia alguna.

Mi cuñado me ha enseñado que, en realidad, Los Otros son

EL OTRO.

Y su padre era igual de bueno y, muy especialmente, sencillo. No pido más de cualquier Ser Humano: bondad y sencillez. Taaaaaaaaaaan difíciles de alcanzar, por otra parte.

Efectivamente: la COMPASIÓN bien entendida no como “misericordia” ni muchísimo menos como “sentimiento de lástima” sino como el Encuentro con EL OTRO.

Y aquí es donde entra en juego

la Sombra Procón,

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esa que por más que huyas de ella SIEMPRE acecha, se esconde y te persigue, cual mosca cojonera.

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Porque, qüeridos niños y niñas,

la Sombra Procón

¡MUERDE!

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¿Y qué es esto tan cachondo de

la Sombra Procón?

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Cada vez que nos sentimos “diferentes”, “especiales”, “distintos”, “MEJORES” a los demás, por haber emprendido nuestro importantíiiiiiiiisimo viaje espiritual, porque, al fin y al cabo, nosotros somos “Los Otros”. No somos como “ELLOS”. Es entonces cuando… ¡¡ZASSSSCA!!: cagada que nos crió.

 

Y este es mi problema fundamental con “filosofías” como el vedānta advaita, asín escrito, con una ā todo chula ella, para que se vea que domino a la perfección el sánscrito pre-diluviano y todas las ramas de la gñosis búdico-festiva (gñosis, del verbo giñarse por las patas abajo):

No lo he leído entero —ni demasiadas ganas, la verdad— pero obra en mi poder un .doc de los 3 tomos de la Conversaciones con Sri Ramana Maharshi. 433 páginas a Times New Roman 12, que no son pocas.

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Ni una sola vez aparece nombrada la palabra

COMPASIÓN.

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Si “Iluminarse” es eso, entonces

FUCK YOU,

RAMANA MAHARSHI!

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Porque la “Iluminación”, querido Ramana, si no nos sirve para despertar nuestra más honda preocupación por EL OTRO, entonces me exonero en ella.

¿Y qué significa esto? ¿Significa que debemos correr al puesto de Cruz Roja más cercano o a la Cocina Económica de guardia para ofrecernos como voluntarios ipso facto? Pues a lo mejor sí.

O A LO MEJOR NO si NO es lo que nos dale de dentro: lo que importará será DESDE DÓNDE obremos. ¿Deseamos sentirnos importantes y útiles porque nos reconforta ese cálido hormigueo en el SeryHacer tras haber hecho lo correcto para así engordar nuestra especialísima, uniquísima e iluminadíiiisima identidad? ¿O lo hacemos porque genuinamente deseamos SER ÚTILES?

A mí en estos momentos no me apetece. Me da pereza, soy egoísta: y procuro DARME CUENTA de ello. Porque es en ese darnos cuenta que nos ¿trascendemos?. Y no pasa nada por no hacerlo. Ya mutará hacia otra cosa. [ O no, claro. ] Pero con

CON(S)CIENCIA.

Y sin embargo, me resulta un reto infinitamente más grande lo que me coge más de cerca: saludar a la vecina del 7º con buena cara a sabiendas de que me va a seguir odiando por sea-lo-que-sea que haya hecho o dejado de hacerle: una persona que en 35 años que llevo viviendo en este edificio JAMÁS de los jamases ha sonreído ni una sola vez que me he encontrado con ella. Y tampoco es que la sonría siempre por Decreto Ley: pero lo intento. Por ejemplo.

Porque todos quieren

cambiar el mundo

pero nadie quiere

sacar la basura.

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4 comentarios en “Pentalogía “Nosce-Te-Ipsumismo Esoterrorista”: 3 – La Sombra Procón: ¿Qué es “Encontrar a Los Otros”? Fuck you Ramana Maharshi! y ¡Que te follen Timothy Leary!

  1. Fernando Pessoa , mi niño Jesus

    En un mediodía de fin de primavera
    Tuve un sueño como una fotografía.
    Vi a Jesús Cristo descender a la tierra.
    Vino por la ladera de un monte
    Volviéndose otra vez niño,
    Corriendo y rodando por la hierba
    Y arrancando flores para dejarlas fuera
    Y riendo de modo que se oyera de lejos.

    Había huido del cielo.
    Era demasiado nuestro para fingir
    De segunda persona de la Trinidad.
    En el cielo todo era falso, todo en desacuerdo
    Con flores y árboles y piedras.
    En el cielo tenía que estar siempre serio
    Y de vez en cuando de tornarse otra vez hombre
    Y subir para la cruz, y estar siempre muriendo
    Con una corona toda enrededor de espinos
    Y los pies estacados por un clavo con cabeza,
    Y hasta con un trapo en vuelta de la cintura
    Como los negros en las ilustraciones.
    Ni siquiera lo dejeban tener padre y madre
    Como a las otras criaturas.
    Su padre eran dos personas…
    Un viejo llamado José, que era carpintero,
    Y que no era padre de él;
    Y el otro padre era una paloma estúpida,
    La única paloma fea del mundo
    Porque no era del mundo ni era paloma.
    Y su madre no había amado antes de tenerlo.

    No era mujer, era una maleta
    En que él hubo venido del cielo.
    ¡Y querían que él, que sólo naciera de la madre,
    Y nunca tuvo padre para amar con respeto,
    Clavara la bondad y la justicia!

    Un día que Dios estaba durmiendo
    Y el Espíritu Santo andaba volando,
    Él fue a la caja de los milagros y robó tres.
    Con el primero hizo que nadie supiera que él había huido.
    Con el segundo se creó eternamente humano y niño.
    Con el tercero creó un Cristo eternamente en la cruz
    Y lo dejó clavado en la cruz que hay en el cielo
    Y sirve de modelo a las otras.
    Después huyó hacia el sol
    Y descendió por el primer rayo que tomó.

    Hoy vive en mi aldea conmigo.
    Es una criatura bonita y natural.
    Limpia la nariz en el brazo derecho,
    Chapotea en los pozos de agua,
    Recoge las flores y gusta de ellas olvidándolas.
    Tira piedras a los burros,
    Roba la fruta de los pomares(*)
    Y huye llorando y gritando a los canes.
    Y, porque sabe que ellas no gustan
    Y que toda la gente lo encuentra gracioso,
    Corre atrás de las rapacitas
    Que van en grupo por los caminos
    Con las vasijas en las cabezas
    Y les levanta las faldas.

    A mí me enseñó de todo.
    Me enseñó a mirar a las cosas.
    Apúntame todas las cosas que hay en las flores.
    Muéstrame como las piedras son graciosas
    Cuando la gente las tiene en la mano
    Y mira lentamente hacia ellas.

    Me dice mucho mal de Dios.
    Dice que él es un viejo estúpido y enfermo,
    Siempre escupiendo en el piso
    Y diciendo indecencias.
    La Virgen María lleva las tardes de la eternidad haciendo media.
    Y el Espíritu Santo se rasca con el pico
    Y se posa(**) en las sillas y las ensucia.
    Todo en el cielo es estúpido como la Iglesia Católica.
    Me dice que Dios no percibe nada
    De las cosas que creó –
    «Si es que él las creó, de lo que dudo» –
    «Él dice, por ejemplo, que los seres cantan su gloria
    Pero los seres no cantan nada.
    Si cantaran serían cantores.
    Los seres existen y nada más,
    Y por eso se llaman seres.»
    Y después, cansado de hablar mal de Dios,
    El Niño Jesús se adormece en mis brazos
    Y yo lo llevo al cuello para casa.

    Él vive conmigo en mi casa en medio de la colina.
    Él es la Eterna Criatura, el dios que faltaba.
    Él es el humano que es natural,
    Él es el divino que sonrie y que juega.
    Y por eso es que yo sé con toda certeza
    Que él es el Niño Jesús verdadero.

    Y la criatura tan humana que es divina
    Es ésta mi cotidiana vida de poeta,
    Y es porque él anda siempre conmigo que yo soy poeta siempre,
    Y que mi mínimo mirar
    Me llena de sensación,
    Y el más pequeño sonido, sea de lo que fuere,
    Parece hablar conmigo.

    La Criatura Nueva que habita donde vivo
    Me da una mano a mí
    Y la otra a todo lo que existe
    Y así vamos los tres por el camino que hubiera,
    Saltando y cantando y riendo
    Y gozando nuestro secreto común
    Que es el saber por toda la parte
    Que no hay misterio en el mundo
    Y que todo vale la pena.

    La Criatura Eterna me acompaña siempre.
    La dirección de mi mirar es su dedo siempre apuntando.
    Mi oido atento alegremente a todos los sonidos
    Son las cosquillas que él me hace, jugando, en mis orejas.

    Nos damos tan bien uno con el otro
    En la compañía de todo
    Que nunca pensamos uno en el otro,
    Pero vivimos juntos y dos
    Con un acuerdo íntimo
    Como la mano derecha y la izquierda.

    Al anochecer jugamos a las cinco piedritas
    En los escalones de la puerta de casa,
    Graves como conviene a un dios y a un poeta,
    Y como si cada piedra
    Fuera todo un universo
    Y fuera por eso un gran peligro para ella
    Déjala caer en el suelo.

    Después yo le cuento historias de las cosas sólo de los hombres
    Y él sonrie, porque todo es increible.
    Rie de los reyes y de los que no son reyes,
    Y tiene pena de oir hablar de las guerras,
    Y de los comercios, y de los navíos,
    Que dejan humo en el aire de las altamares.
    Porque él sabe que todo eso falta a alquella verdad
    Que una flor tiene al florecer
    Y que anda con la luz del sol
    Variando los montes y los valles
    Y haciendo doler a los ojos los muros calcáreos

    Después él adormece y yo lo dejo.
    Lo llevo al cuello para dentro de casa
    Y lo dejo, despidiéndolo lentamente
    Y como siguiendo un ritual muy limpio
    Y todo materno hasta él estar desnudo.

    Él duerme dentro de mi alma
    Y a veces despierta de noche
    Y juega con mis sueños.
    Pone algunos patas para arriba,
    Pone unos encima de los otros
    Y bate las palmas solo
    Sonriendo para mi sueño.

    Cuando yo muera, hijito,
    Sea yo criatura, o más pequeño.
    Agárrame tú al cuello
    Y llévame para dentro de tu casa.
    Despide a mi ser cansado y humano
    Y déjame en tu cama.
    Y cuéntame historias, en el caso que yo despierte,
    Para yo volver a adormecer.
    Y dame sueños tuyos para que yo juegue
    Hasta que nazca cualquier día
    Que tú sabes cuál es.

    Ésta es la historia de mi Niño Jesús.
    ¿Por qué razón que se perciba
    No ha de ser ella más verdadera
    Que todo cuanto los filósofos piensan
    Y todo cuanto las religiones enseñan?

    firmado bajo el heterònimo de Alberto Caeiro

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  2. Hola Nosce… Hola Otros… 😉
    Yo ya hace mucho que he dejado de buscar… Y ahí creo que está la solución… Como tú le he dado a todos los palos Eso-exoterismo, gnosis, misticismo de todos los lares, filosofía, psicología, etc… Menos la matemáticas y la computación que no es mi rollo, me encantaría, pero no doy pa más en esos campos… Y la verdad que he reunido mucha info., mucha sapiencia, pero de poco vale contarle al vecino si has leido toda la bibliografia de H. Blavatsky o si le gusta la Iglesia de los Subgenios… En fin, que con lo único que me quedo y que para mí es la “iluminación” es ese momento en que leyendo algún escrito, o escuchando a alguien o viendo una pinícula por fín “COMPRENDO”, soy consciente plenamente, por milésimas de segundo de alguna VERDAD (o no…). Ese momento es para mí un placer, pero efímero… Y así ando, de acá para allá, deseando volver a encontrar por segundos un poco de luz… A veces tú me los has aportado, y eso me hace volver a leerte y desear que hayas dado en el poste de nuevo para sacudirme otra vez.
    En cuanto a Ramana Maharsi algo he leido, pero tampoco lo he tenido muy encuenta, sé que tú si hace tiempo y ahora parece que veo que te ha desengañado o algo… 😉 No sé, creo que estoy de acuerdo con él en cuanto a Adolfo, llámame nazi o tonto, me suda la polla ( 😉 ), pero creo que el lado oscuro ganó esa batalla, aunque no la guerra. Mis razones tengo y mis estudios también, pero esa es otra historia para otro momento.
    La clave como sabes es el amor , a-mort… La bondad, la compasión es algo que nos acompaña, pero el mal también… Yo llevé muchos años tatuado en la parte posterior de mi cabeza, en pequeñito la palabra “malo”… Porque los soy, no con todos, pero si con quien se lo merece, pierdo toda la bondaz y la compasión en momentos, llegando a ser muy cruel con los demás porque se lo merecen y yo se lo doy. Y es cuando ahí soy ” el malo”, siempre me tuvieron por buena persona, abusando de mi, hasta que se me hinchan los webs y entonces les muestro mi lado menos amable… Una hostia a veces ilumina a algunas personas, lo he comprobado , he salvado a varias personas con la imposición de manos… 😉
    Vamos que uno no es un santo, es un guerrero, y debemos proteger a los indefensos, y doblegar a los canallas y si no ven la luz que se jodan… 😉
    Bueno creo que me he “desparramao un poco”, pero ahí queda eso…
    Un abrazo y salud camaradas… 😉

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