Envejecer puede ser aterrador, ¿cierto? Todo lo observas a través de tus ojos. Los huesos ya no se mueven con la misma agilidad, los ojos parecen fatigados por la luz y los pulmones aprovechan cualquier oportunidad para descansar tras la ardua búsqueda de una respiración que se vuelve extenuante. Sin embargo, lo que resulta aún más aterrador es cumplir 93 y no encontrar a nadie que ame a tu alrededor, escuchando con desinterés las narrativas de tu vida, salpicadas de heroísmo imaginario. Sabes que no les interesan, pero sigues disfrutando de compartir tus vivencias como quien desea transmitir lo que considera valioso. Es aterrador sentirse solo, especialmente después de haber sido objeto de atención, y al final, tras una vida dedicada a buscar la luz, descubrir que —no has formado una familia— y haber vivido en la oscuridad. ¡Enfócate en construir una familia! Perseguir la fama es como dispersar cenizas al viento; no enciende un fuego, ni deja una huella duradera.»
—Clint Eastwood
Oooooootro pobrecito que se va al hoyo-yo sin enterarse de qué va lo de dejar huella duradera…… 🙄

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SPOILER: El Problema es DAR, Mr. Anderson……..
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